martes, 19 de febrero de 2008

Edith Aron, su propia 'maga'

La mujer que dicen que inspiró a Cortázar publica sus "rayuelas" en España.

Edith Aron está a punto de cumplir 80 años y conserva la mirada y la ingenuidad que la convirtieron para muchos en la joven que en los años cincuenta de París inspiró la Maga de Rayuela, la novela más famosa de Julio Cortázar.

Se vieron en un barco, a mitad de siglo, pero aunque vivían en Buenos Aires ese viaje común no los puso juntos; después, ya en París ambos, vivieron la amistad y la bohemia de aquellos años, y ella se hizo una figura de aquel conglomerado latinoamericano que hizo de París lo que cuenta Rayuela.

Ella estaba ayer en Madrid, presentando su propio libro, 55 Rayuelas, publicado en la colección La Otra Orilla por la editorial Belacqua. "¿Yo la Maga? Yo soy mi propia persona".

Es una mujer especial. Vive en Londres, con su hija, Joanna Bergin, cantante de ópera; al lado de su casa está el paso de peatones que cruzaron los Beatles para hacerse la foto más famosa de la historia de la música pop, y un día hasta allí se acercó Julio Cortázar, para saludarla por última vez en la vida, en 1977. Él moriría unos años más tarde. Ella nunca se recuperó de una "traición indigna de Julio", que impidió que salieran en alemán (la lengua natal de Edith) unos cuentos suyos traducidos por ella.

Cortázar apareció en la casa, él jugó con Joanna, que entonces era una niña, y se fue. La reconciliación acaso está en el alma, y en cierto modo en este libro, pero aún no puede estar en las palabras. Internet le ha ayudado a aliviar su rabia: ahí, en la Red, están las traducciones que Cortázar impidió que estuviera en forma de libro.

Pero Julio fue su amigo y, "en cierta manera, mi profesor"; le enseñó muchas cosas, y sobre todo le relacionó con un mundo, el latinoamericano, "que hoy me sigue emocionando". Y se emociona de veras, sus ojos se humedecen, cuando recuerda qué le apasiona de este universo "que me tiene más feliz en Madrid o Barcelona que en Londres o en Berlín". Aunque en ningún momento ella acepte que fue la Maga, estas 55 Rayuelas que figuran en el frontispicio de su nuevo libro (tiene otros, El tiempo en las maletas y Las casas falsas, "¡y tengo el triple en mis cajones!") le parece un buen título: "Fíjese: yo siento que él fue mi profesor en muchas cosas, y estas rayuelas significan mucho como expresión de mi gratitud"; pero cuando recibió el paquete de libros que le envió la editorial, "puse encima de la portada, ésta en la que se ve la rayuela", como en la primera edición latinoamericana de la famosa novela, "un papel que decía, en alemán, Mein Buch".

No es Rayuela, ni lo pretende, una carta a Julio, que sale "cuando es importante", pero refleja en muchos de sus cuentos o rayuelas el mundo que ahora resulta ya definitivamente cortazariano y rayuelino. He aquí, por ejemplo, una frase que parece extraída de las ocurrencias surrealistas, e incandescentes, de aquella Maga de la que varias generaciones hubieran querido estar enamoradas: "Cuando íbamos a hacer las compras con mi madre, cogíamos la Obere Alleestrasse, que estaba rodeada de acacias. Allí fue donde pregunté: 'Mami, en realidad, ¿qué significa en realidad?".

El libro no es el pago de ninguna deuda, sino el efecto de su pasión por la escritura, que acaso se le aceleró en aquellos años en los que Rayuela aún no era un libro, sino una manera de vivir. Detrás de su propia escritura ella ve, sobre todo, "a los latinoamericanos, y a ellos me abrió Julio; aparte de que me apasionan los cuentos de Joseph Roth, vuelvo siempre a Borges, a Bioy, a Silvina Ocampo, a los que he traducido al alemán... Ahora creo que voy a leer a Juan Carlos Onetti, me hablan tanto de él. Y Elías Canetti. ¿Usted conoce a Canetti? Qué grande es Canetti".

En Rayuela hay algunas pistas que llevan a Edith como la Maga, y aunque ella ahuyenta esa suposición salta como una espectadora asombrada cuando se le nombra a Mondrian, un personaje fundamental en la historia del arte que se contiene en la novela de Cortázar. "¿Mondrian? ¡Pero es maravilloso!".

Vuelve hoy a Londres, a la bruma que rodea un mundo (el mundo entero) que está ahora "peor que nunca". "¿Ha visto usted el horror que ha pasado en Virginia? Ese idiota segando tantas vidas". Soñadora, como en muchas partes de sus 55 Rayuelas, Edith Aron vive a sus 80 años como si aún tuviera detrás el asombro de vivir y la rabia de despertar. Abrió los ojos en París, dice, y ni en sueños los ha cerrado. Son potentes. Imposible decir si fue la Maga. Pero se le parece mucho...

La colección personal de cuentos de Cortázar


Este libro, 'Cuentos inolvidables según Julio Cortázar' (Alfaguara) reúne diez de los relatos preferidos del autor de 'Rayuela'.

Que el escritor argentino Julio Cortázar era un lector furibundo de cuentos es algo conocido. En muchas ocasiones -en conferencias y entrevistas- dejó ver cuáles eran sus razones para preferir ese género y enumeró algunos de sus relatos preferidos. En su texto Algunos aspectos del cuento, Cortázar escribió:


"... ¿No es verdad que cada uno tiene su colección de cuentos? Yo tengo la mía"... y siguió con una lista en la que estaban autores como Jorge Luis Borges, Truman Capote y Ernest Hemingway. Cortázar era lector de cuentos de temáticas diversas -con predilección por la ciencia ficción- y de estilos muy variados, aunque sentía preferencia por autores de habla inglesa.


Entre ellos los cuentos están Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius, de Borges; William Wilson, de Poe, y La casa inundada, de Felisberto Hernández. Completan la lista relatos de Ambrose Bierce, Truman Capote, Henry James, León Tolstoi, Juan Carlos Onetti, Leonora Carrington y Katherine Mansfield. Buenos cuentos...

miércoles, 3 de octubre de 2007

García Márquez, Vargas Llosa y la historia del ojo morado

Es una foto histórica de uno de los episodios más curiosos en la vida de dos grandes protagonistas de la literatura latinoamericana. La historia, ocurrida allá por el 14 de febrero del ´76, tiene varias versiones porque en verdad ni García Márquez ni Vargas Llosa ni sus respectivas mujeres han contado cuál fue la razón de la reacción furibunda, salvaje, del autor peruano de La ciudad y los perros, contra el colombiano de Cien años de soledad. El autor de la fotografía es el colombiano Rodrigo Moya, naturalizado mexicano y amigo de familia de García Márquez. Moya guardó la foto durante 31 años y recién este año consideró correcta su publicación. Fue difundida por el diario mexicano La Jornada y el italiano La Repubblica.
Los rumores hacen suponer que el conflicto se habría sucitado una noche en que numerosos intelectuales se habían congregado en un cine de ciudad de México para asistir a la proyección de La odisea de los Andes, el filme que narra la aventura del grupo de uruguayos que estuvo 72 días entre las nieves de la cordillera de los Andes y que practicó el canibalismo para sobrevivir. Al terminar la película hubo un momento mundano, con copas y canapés. García Márquez, que estaba acompañado por su mujer, Mercedes, divisó al amigo Vargas Llosa. Se dirigió a abrazarlo. Alcanzó a decirle sonriendo: "Mario..." y recibió el tremendo puñetazo, un derechazo entre el ojo izquierdo y la nariz. Vargas Llosa le gritó. "¡Cómo te atreves a venir a saludarme después de lo que le hiciste a Patricia en Barcelona!"

Con una abundante hemorragia, entre los gritos y algunos sollozos de las damas presentes, sentado en el suelo, perplejo por lo que había ocurrido y no terminaba de entender, Gabo fue socorrido de inmediato.

Aparentemente no hubo razones políticas en la agresión del peruano, que se había volcado a la derecha liberal mientras García Márquez permanecía fiel a la izquierda y a su estrecha amistad con Fidel Castro. Increíblemente, el asunto vendría por el lado de las polleras ya qué al tiempo se comentó que Vargas Llosa había abandonado a su mujer Patricia y a sus dos niños para correr detrás de una estupenda joven sueca. Los dos matrimonios vivían en Barcelona y Patricia buscó consuelo en sus amigos. Los García Márquez le habrían aconsejado la separación legal. No se sabe bien qué pasó, pero cuando largó a la sueca y se reconcilió con Patricia, que le contó con pelos y señales sus diálogos con los García Márquez, algo ofendió terriblemente a Mario Vargas Llosa.

¿Fue así la historia de la más famosa pelea en la historia de la literatura latinoamericana? Misterio. "Dejemos el tema a los historiadores", dijo hace poco Vargas Llosa. García Márquez no habla del asunto.

Para la última edición de cien años de soledad, Vargas Llosa autorizó a que se publique como prólogo el extracto de Historia de un deicidio, el ensayo que escribió sobre el libro de su entonces amigo en 1971.



¿Será ésta una señal de reconciliación?


Gabo y Marito, antes de la pelea, cuando todavía eran amigos y compartían copas y cigarros mientras hablaban sobre vaya uno a saber que....

Dos personajes maravillosos, cada uno dueño de un estilo único... ¿Qué libro les gusto más, 100 años de soledad o la ciudad y los perros?

sábado, 1 de septiembre de 2007

IMPERDIBLE!!!!

CHARLA INTIMA CON EL ESCRITOR PABLO DE SANTIS...





Una vez más en el ciclo de "la ficción y sus hacedores" dirigido por la CASA DE LETRAS de la ciudad de Buenos Aires, se realizara una charla con un escritor, y esta vez es el turno del reconocido Pablo De Santis. Será este Miércoles 12 de Setiembre, las 19 horas, en la Casa de la Cultura del fondo Nacional de Artes ubicada en Rufino de Elizalde 2831, ciudad de Buenos Aires. Como siempre la charla estará a cargo de la periodista literaria Slivia Hopenhaym.

Breve reseña sobre la vida y obra del escritor Pablo De Santis:

Pablo De Santis nació en Buenos Aires en 1963. Su primera novela, El palacio de la noche, apareció en 1987. Luego publicó Desde el ojo del pez, La sombra del dinosaurio, Pesadilla para hackers, El último espia, Lucas Lenz y el Museo del Universo, Enciclopedia en la hoguera, Las plantas carnivoras y Páginas mezcladas, entre otros libros, en su mayoría destinados a adolescentes. La traducción fue finalista del Premio Planeta en 1997. Su más reciente novela, Filosofia y Letras, fue publicada en España en 1998. Fue guionista y jefe de redacción de la revista Fierro; las historietas que allí publicara junto con el dibujante Max Cachimba fueron reunidas en el volumen Rompecabezas. Ha publicado también libros de crítica sobre el cómic. En televisión, fue el autor de los textos de los programas El otro lado y El visitante, y guionista de la miniserie Bajamar, la costa del silencio. Dirige las colecciones La movida y Obsesiones, destinadas a lectores adolescentes, y Enedé, que reúne los clásicos de la historieta argentina.

Para cualquier consulta el número telefónico de la Casa de la Cultura es: 48080553.

E-Mail: casadelacultura@fnartes.gov.ar

jueves, 23 de agosto de 2007

¿Por que Cortázar?

¿Que tiene Cortázar que me cautiva tanto? Bueno la respuesta excede al mismo Cortazár, lo convierte sólo en un exponente más de esos artistas que logran llegar a mostrarme esa OTRA COSA. ¿Y que es exactamente esa OTRA COSA? Hay tres temas fundamentales que me preocupan y ocupan el lugar central en mis estudios y mi vida en general. La política, que es el arma con el cual se puede combatir el hambre, las cuestiones sociales, que es el ámbito que rige la vida de las sociedades, en cuanto a sus normas y costumbres, y la filosofía que es un poco la madre de las dos primeras. Ambas tres estan dominadas por el uso racional de la lógica, por el pensamiento lógico. Y en enhorabuena que así sea, complicado sería que se traten esos temas tan candentes sin el uso implacable de la lógica. Pero hay algo que esta por encima de estos tres ejes y que es justamente esa OTRA COSA. Podríamos hablar de lo espiritual, pero me suena muy religioso, por eso lo voy a llamar el terreno de las emociones. Allí la lógica definitivamente no rige, y nada tiene sentido y todo tiene sentido. Como en aquel conocido cuento en que hay un terrible embotellamiento que dura días y un grupo de gente se conoce en esas circunstancias nefastas y generan vínculos y una vez que se resuelve el conflicto, uno de los automovilistas siente nostalgia de aquellos momentos vivídos en el embotellamiento. ¿Que regla lógica explica que se pueda sentir nostalgia por esos momentos? ¿Nunca les pasó de sentir nostalgia por momentos que debieron haber sido horribles o haberla pasado mal en situaciones donde deberían haber sentido felicidad? En este terreno todo se vuelve confuso, pero la importancia que tiene este OTRO terreno al cual solo el arte (a través de unos pocos artistas) puede llegar es el de la posibilidad de mantener el alma en paz. De mantener a uno tranquilo consigo mismo y en un sentimiento de mayor plenitud. Cortázar llega a este OTRO terreno de la vida, nos lo muestra y nos los hace conocer... ¿USTEDES QUE PIENSAN ACERCA DE ESTO?

martes, 21 de agosto de 2007

Entrevista al escritor y cineastra Edgardo Cozarinski



Del mismo modo que hace un tiempo fue la entrevista con Guebel, esta vez le toca a Edgardo Cozarinski. La charla esta en el contexto del ciclo "la ficción y sus hacedores" y que tiene por objeto la conversación con autores de distintos géneros literarios, sobre su vida y su obra, a cargo de la periodista literaria Slivia Hopenhaym y será este miércoles 22 de agosto a las 19 hs, con entrada libre y gratuita , en la Casa de la Cultura del fondo Nacional de Artes ubicada en Rufino de Elizalde 2831, ciudad de Buenos Aires.
Breve reseña sobre la obra literaria de Edgardo Cozarinski: "El laberinto de la apariencia". Ensayo, 1964. "Borges y el cinematógrafo". Ensayo, 1974. Vudú urbano". Cuentos, 1985. La novia de Odessa". Cuentos, 2002. "El pase del testigo". Ensayo, 2002. "El rufián moldavo". Novela, 2004. "Museo del chisme". Ensayo y microrrelatos, 2005.

sábado, 4 de agosto de 2007

Libros


Los libros me generan dos sensaciones, la primera consiste en la aventura que esconden en su intrigante interior, y que invitan a descubrirla y recorrerla despertando un profundo entusiasmo por conocer hacia donde nos llevará ese camino desconocido. La segunda es un poco más infantil, por no decir del todo. Los libros me hacen sentir lo mismo que los juguetes cuando era chico. Me gustan por su forma, sus tapas duras, sus solapas, me gustan como objeto en sí. Es bastante estúpido lo sé. Pero me di cuenta de esto el otro día en una librería a la vuelta de la facu. Estaba mirando libros y de repente me tope con una edición de los "Cuentos de la selva", más que conocidos relatos del maestro Quiroga, la tapa tenía unos dibujos líndisimos y nose como decirlo pero me llene de ganas de comprarlo. Por supuesto que el estudiante serio de ciencias sociales ganó, y deje el libro en su lugar. Además debo reconocer que estaba con una compañera, que por decirlo decorosamente, gozaba de muy buena salud y me hubiera dado cierto pudor comprar el ejemplar de aquellos cuentos infantiles (¿infantiles?). Bueno sentí ganas de postear esta reflexión y lo hice. No era la idea orginal del blog, pero me di cuenta que es cierto que los blogs te incitan a contar cosas que te pasan... es invitable... pero me gustaría que me cuenten que sienten ustedes por los libros che... si es que sienten algo especial....